Mi vida y las drogas.

Caminé por la senda de las drogas hasta cruzarme con el ácido lisérgico (LSD). De excelente calidad, 24 horas de efecto y alucinaciones esporádicas residuales a la semana y al mes. Fuertísimo. Ni siquiera esperaba cambiar de vida.

Me sentía perfectamente bien (física y emocionalmente hablando) conmigo mismo.

Había encontrado el éxtasis más grande que el mundo podía ofrecerme.

Sin embargo, Dios quiso separarme para mostrar al mundo su misericordia en mi.

Yo no lo merecía. Pero él me mostró que Su amor era más espectacular que cualquier sustancia química que Él había puesto sobre este mundo.

No puedo pensar en algo más grande que Dios. No puedo creer que me conformaba antes con tan poco… Él es ahora la razón de mi vida.

Jesús es más, mucho más, de lo que nadie se puede llegar a imaginar ya que, la imaginación que cada uno posee, también ha sido creada por Él.

This entry was posted in Uncategorized. Bookmark the permalink.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

*

You may use these HTML tags and attributes: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>